hOY NO ESCRIBO NADA...hOY REPASO LA MEMORIA PARA SUMERGIRME EN LA HISTORIA...
y TAMBIÉN EN EL PRESENTE ...DE CAMINO A NO SE QUE FUTURO.
BATALLA D'ALMANSA
25 d'abril de 1707: 305 anys de resistència
1707 Les tropes borbòniques de Felip V derroten els austriacistes i s'inicia l'ocupació castellana dels territoris de la Corona d'Aragó
CANT DELS MAULETS (AL TALL)
Eixiu tots de casa que la festa bull,
feu dolços de nata i coques de brull,
polimenteu fustes i emblanquineu murs
perquè Carles d'Àustria ha jurat els Furs.
Enrameu de murta places i carrers,
abastiu de piules xavals i xiquets,
aclariu la gola amb vi i moscatell,
que no hi ha qui pare el pas dels maulets.
Vine Pilareta que et pegue un saxó,
els peixos en l'aigua i els amos al clot,
i si no l´empara el Nostre Senyor,
tallarem la cua a Felip de Borbó.
Si l´oratge es gira en mal dels maulets
vindran altres dies que bufe bon vent.
Quan més curt ens lliguen més perill tindran.
Passeu-me la bota i seguiu tocant
feu dolços de nata i coques de brull,
polimenteu fustes i emblanquineu murs
perquè Carles d'Àustria ha jurat els Furs.
Enrameu de murta places i carrers,
abastiu de piules xavals i xiquets,
aclariu la gola amb vi i moscatell,
que no hi ha qui pare el pas dels maulets.
Vine Pilareta que et pegue un saxó,
els peixos en l'aigua i els amos al clot,
i si no l´empara el Nostre Senyor,
tallarem la cua a Felip de Borbó.
Si l´oratge es gira en mal dels maulets
vindran altres dies que bufe bon vent.
Quan més curt ens lliguen més perill tindran.
Passeu-me la bota i seguiu tocant
Portugal, 25 de abril de 1974, a las 00:25 horas suena la canción revolucionaria Grândola, Vila Morena del cantautor José Alfonso. La retransmite Radio Renascença y es la señal acordada por algunos oficiales del ejército (el MFA-Movimiento de las Fuerzas Armadas) para ocupar los puntos estratégicos del país. Poco después, a penas seis horas más tarde, el régimen dictatorial creado por Salazar, el más largo de Europa, se derrumba.
El porqué de la revolución
El levantamiento del sector de la izquierda del ejército, de los llamados capitanes de abril, no fue un golpe militar en el sentido estricto de la palabra, sino que fue producto de una situación insostenible y de una dictadura que llevaba en el poder más de 40 años.
Se produjo por el hastío y enfado hacia una política anclada en una guerra colonial sin salida con Angola, Guinea Bissau y Mozambique. Mientras otros países dejaban paso a la descolonización de una manera menos traumática y más adecuada para sus intereses, Portugal seguía insistiendo en un imperio imposible que cada vez costaba más muertos y recursos.
No obstante, el giro a la izquierda y el desapego al régimen también se produjo por una población empobrecida. La desigualdad social era enorme: sólo un centenar de familias ostentaban el poder económico; en la mayoría de casos la emigración parecía la mejor opción.
Asimismo, la explotación latifundista en el campo era un escándalo a los ojos de la mayoría, como también el hecho de que Portugal fuera un paraíso para nazis huidos de la justicia o dictadores como Fulgencio Batista, mientras las cárceles se llenaban de presos políticos. En un país aislado desde hacía ya demasiados años, las palabras democratizar, descolonizar y desarrollar se convirtieron en el lema y en el programa que guió la revolución.
Así, el día del movimiento militar, los ciudadanos, lejos de hacer caso a los numerosos llamamientos para que no saliesen de sus casas por su propia seguridad, simpatizaron rápidamente con lo sucedido y ocuparon las calles en compañía de los sublevados.
La imagen que bautizaría este acontecimiento como la Revoluçào dos Cravos (La Revolución de los claveles) sería la de esas concentraciones y manifestaciones espontáneas de ciudadanos que, en Lisboa y con la ayuda de las floristas, se pertrecharon con la flor de la temporada, los claveles, y las colocaron en los cañones de los fusiles de los militares demócratas.
En resumen, la guerra fue el elemento determinante, la gota que colmó el vaso (de ahí que los primeros actores en el levantamiento sean los militares), pero no el único. El péndulo social ya estaba en la izquierda; la toma de las calles por parte de las capas populares era la garantía de que se abría paso un nuevo horizonte. No era un simple golpe militar, sino una revolución.El antibelicismo portugués
Portugal mantenía un territorio colonial 22 veces superior al suyo, con una población de más de 14 millones. Para controlarlo contaba con 120.000 soldados y la juventud debía pasar dos de los cuatro años del servicio militar en las colonias.
En consecuencia, casi todas las familias tenían algún familiar en primera línea de fuego, lo que sumado al recuerdo del estrepitoso fracaso americano en Vietnam y al terrible balance de muertos (15.000 jóvenes) y heridos, entre inválidos y mutilados (30.000), condujo a un rechazo absoluto del mantenimiento del imperio.
Como muestra: más de 107.000 jóvenes huyeron del país para no entrar en el ejército. De esta forma, se llegaba a una conclusión lógica: para acabar con la guerra, se debía poner fin a ese gobierno.
¿Qué pasó después?
Tras el éxito de la revolución, se liberaron a los presos políticos y se puso fin al exilio de los líderes opositores. Al año siguiente, se convocaron elecciones constituyentes y se estableció una democracia parlamentaria; para ese mismo año se garantizó la independencia de las colonias y se llevó a cabo la nacionalización de grandes empresas y de la banca.
En la región de Alentejo, los grandes latifundios fueron tomados por los campesinos, mientras tanto, en la ciudad los trabajadores establecieron elementos de control en las empresas. Ante una sociedad civil organizada, todas las intentonas fascistas posteriores fracasaron.
En la actualidad, el 25 de abril es fiesta nacional en Portugal y se conmemora la revolución con actos y celebraciones cívicas y políticas. Aunque a menudo se lamente el distanciamiento respecto del inicial carácter revolucionario de aquel proceso o se pormenorice la importancia de lo ocurrido en Portugal (se suele apelar al romanticismo y poco realismo de sus protagonistas), no está demás recordar que el sentir de The Times en aquel momento difería, y mucho, de esta opinión. Lo ocurrido adquiría tal relevancia que su portada decía que el capitalismo había muerto en Portugal.
Evidentemente no fue así, pero esto no debería darnos una imagen distorsionada o restar importancia a la revolución de los claveles. Sus logros fueron muchos, para una gran parte de los portugueses significa el acontecimiento más importante de su historia nacional…y una curiosidad, en el preámbulo de la constitución portuguesa fruto de la revolución, todavía hoy en día puede leerse la proclama “de abrir la senda hacia una sociedad socialista, dentro del respeto a la voluntad del pueblo portugués y con vistas a la construcción de un país más libre, más justo y más fraterno”.
La radio tuvo un curioso protagonismo en la Revolución de los Claveles. Una canción prohibida que sufrió la censura por su supuesto mensaje subversivo y revolucionario, Grândola, Vila Morena, del cantante y compositor José Alfonso, fue el segundo y definitivo mensaje “cifrado” a las fuerzas militares convocadas a la revuelta. El detonante de una revolución que ocurrió la madrugada del 25 de abril de 1974 y que desde las radios tomadas por los militares sublevados se pedía a la ciudadanía prudencia y no salir de sus casas.

Sin embargo mucha gente no les hizo caso, desde temprano salieron a alentar a estos militares que pronto dieron muestras de sus intenciones pacíficas hacia la población. Unos soldados pidieron a una florista claveles, la flor de temporada, para colocarlos en sus rifles y cañones. En ese momento Portugal comenzaba a conseguir la democracia. De ahí el nombre que ha pasado a la historia: la Revolución de los Claveles.
Ante el desconcierto de los gobernantes provisionales de Portugal por el asedio popular al Parlamento, Saraiva declaró públicamente sus intenciones programáticas: era partidario de un modelo de democracia directa y participativa, en que el poder se hallase en las manos de asambleas populares, bajo la vanguardia de obreros y campesinos. El referido modelo fue calificado por algunos de "anarcopopulista".
Grândola, Vila Morena.
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- Grândola, villa morena
- Tierra de fraternidad
- El pueblo es quien más ordena
- Dentro de ti, oh ciudad
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- Dentro de ti, oh ciudad
- El pueblo es quien más ordena
- Tierra de fraternidad
- Grândola, villa morena
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- En cada esquina, un amigo
- En cada rostro, igualdad
- Grândola, villa morena
- Tierra de fraternidad
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- Tierra de fraternidad
- Grândola villa morena
- En cada rostro, igualdad
- El pueblo es quien más ordena
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- A la sombra de una encina
- De la que ya no sabía su edad
- Juré tener por compañera
- Grândola, tu voluntad
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- Grândola, tu voluntad
- Juré tener por compañera
- A la sombra de una encina
- De la que ya no sabía su edad
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LA PRIMAVERA....
Ojo, vista y acción








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